…Y Nuestra Relación Con El Prójimo

 

Por José Antonio y Amaya Marcén-Echandi
P. Gabriel Larraya ofm.cap. Responsables de la SR España*

Los Equipos de Nuestra Señora proponen una pedagogía muy concreta para el progreso en la vida espiritual y humana, que ayuda a los matrimonios a seguir en pareja el camino trazado por Cristo. Esta pedagogía se basa en tres pilares: las Orientaciones de Vida, los Puntos Concretos de Esfuerzo o Ayudas y la Vida de Equipo.

En el espíritu del 2º año de las orientaciones recibidas en la Carta de Brasilia: “Atreverse a acoger y a ocuparse de los hombres”, el Equipo Responsable Internacional reunido en Burdeos ha propuesto la “Regla de vida” como punto concreto de esfuerzo a cultivar especialmente.

La mayoría de los Puntos Concretos de Esfuerzo conciernen a la pareja y son comunes para todos los miembros de los equipos. Sin embargo, la “Regla de vida” concierne particularmente a cada uno de los esposos y abre el horizonte a cualquier aspecto que pueda hacer progresar el perfeccionamiento de cada cónyuge, respetando su propia libertad, sus diferencias espirituales o humanas, así como el nivel de fe:

“La ‘Regla de vida’ consiste en fijarse aquel o aquellos puntos en los cuales cada uno de los miembros de la pareja decide personalmente concentrar sus esfuerzos, con el fin de continuar mejor en su dirección de crecimiento y responder con alegría a la llamada de amor que Dios les hace”.

En el curso de la historia de los Equipos de Nuestra Señora, los Puntos Concretos de Esfuerzo han conocido muchos ajustes, a fin de hacerlos más eficaces. La “Regla de vida”, especialmente, ha tenido varias definiciones. Hemos elaborado este complemento persiguiendo un doble objetivo: el primero, clarificar y unificar el concepto de lo que es la “Regla de vida”; el segundo, recoger el sentir del ERI que quiere revaluarla para que sea comprendida y practicada con más facilidad.

No es un documento nuevo y original, sino una composición a partir de textos existentes, y en concreto:

·        La Guía de los Equipos de Nuestra Señora.

·        El documento oficial del ERI sobre la “Regla de vida” (1999).

·        El documento La mística de los Puntos Concretos de Esfuerzo y la participación (2011), del Equipo Satélite de Pedagogía, del ERI.

·        Textos recopilados del material de pilotaje de la SR de Italia.

Estamos seguros de que los equipistas encontrarán en las siguientes entregas un material de utilidad para profundizar en la mística y la ascesis de la “Regla de vida”, un punto de esfuerzo que nos aboca realmente a vivir encarnadamente la espiritualidad conyugal y nuestra relación con el prójimo.

Etapas recorridas

Resulta difícil comprender bien lo que representa la “Regla de vida”, sin conocer las etapas que han llevado progresivamente a definir de una forma más adecuada el conjunto de los Puntos Concretos de Esfuerzo.

1.      A lo largo de los primeros años del movimiento, “la regla” (que todavía no se denominaba “de vida”) comprendía algunos puntos que se consideraban importantes para encuadrar la vida espiritual de las parejas de los Equipos de Nuestra Señora. Esos puntos consistían en: la frecuencia de los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía, la oración personal y familiar, así como unos primeros esbozos del deber de sentarse.

2.      En 1947, la Carta propone una serie de “obligaciones” para orientar y respaldar los esfuerzos de los hogares. La primera de esas obligaciones era la de fijarse una regla de vida, para evitar la fantasía e incluso el caos en la vida espiritual de la pareja. “Esta regla de vida (cada esposo debe tener la suya propia), no es otra cosa que la determinación del tiempo y lugar que cada uno considera reservar para la asistencia a la misa, al sacramento de la penitencia, a la oración, a lo espiritual”. Los aspectos humanos de la vida de pareja, no se habían tenido en cuenta todavía.

Recordemos, también, el importante papel que se daba al sacerdote como “director de conciencia” que aconsejaba y controlaba.

3.      En 1970, la “Regla de vida” vuelve a ser definida de una forma más amplia -a partir de entonces, se tienen en cuenta los aspectos espirituales y humanos de la vida en pareja y hace un llamamiento especial a la conciencia personal. No solamente la oración y la frecuencia asidua a la Palabra se desgajan del ámbito de la regla de vida, para convertirse en Puntos Concretos de Esfuerzo independientes, sino que además se exige que la ascesis cristiana entre a formar parte de la vida de todo miembro de los equipos, de manera que cada uno sea responsable de su propia evolución.

La ascesis no debe interpretarse en el sentido estrecho de medio de mortificación, sino más bien como “el sentido de crecimiento humano y espiritual que cada uno sigue bajo la inspiración del Espíritu Santo”.

 

4.      En 1976, en el documento “¿Qué es un Equipo de Nuestra Señora?”, se enuncia el punto concreto de esfuerzo como “fijarse una regla de vida y revisarla todos los meses”.

Se refuerza la libertad de fijarse personalmente y en pareja una orientación de crecimiento: “Los equipos de Nuestra Señora no imponen a sus miembros ningún tipo determinado de espiritualidad: lo único que pretenden es ayudarles a comprometerse en familia en el camino trazado por Cristo”.

Pero este deseo de fijarse una dirección de crecimiento y escoger libremente las Orientaciones de Vida, no bastan por sí solos. Debemos desconfiar de quedarnos sólo con nuestra buena voluntad. Es importante, en este aspecto, contar con la ayuda mutua de los demás miembros del equipo: es lo que se conoce como “Participación” en las reuniones mensuales.

5.      En 1988, el Movimiento adopta un tercer documento fundamental, “El Segundo Aliento”, con el objetivo de ayudar a los equipos a encontrar nuevos motivos de ánimo y de orientación para vivir las aspiraciones de los ENS con toda la esperanza y vitalidad. Este segundo aliento percibe que en los Puntos Concretos de Esfuerzo no hay dispersión ni arbitrariedades: tienen una profunda coherencia interior, una lógica que los une y encadena, y les da un sentido de conjunto.

Los Puntos Concretos de Esfuerzo, al ser asumidos, van a provocar un nuevo pensar, sentir y actuar, creando en nosotros actitudes de vida que persiguen descubrir la verdad sobre nosotros mismos y sobre la voluntad de Dios, para así aumentar nuestra capacidad de acogida y comunión.

El Movimiento reconoce que, entre las personas que lo integran a lo largo del mundo, las diferencias son muy grandes, tanto en el plano espiritual como en el humano. También es importante evitar la dispersión de esfuerzos, así como la sobrecarga de compromisos que pueda llevar al desánimo. Por ello no propone más Puntos Concretos de Esfuerzo al conjunto de sus miembros, dejando que cada miembro emprenda iniciativas personales que le lleven más lejos.

El medio es: “Fijarse una regla de vida, que es una invitación a trabajar en la unificación de la personalidad y a encontrar la verdad de lo que somos”.

Espere en diciembre: Qué es la Regla de Vida, Mística y la Elección de una.

* Adaptado de “La Regla de Vida” -Complemento al Tema de Estudio del período 2013-2014 de la Superregión España. Agosto de 2013.