conozca
Calendario de eventos
No hay eventos en el calendario
◄◄
►►
Abril 2014
Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
radiomaria
Reflexiones sobre Matrimonio y Familia

Nota del Equipo Web

S. S. Benedicto XVI ha hablado en diversas ocasiones sobre el matrimonio y sobre la familia. Aunque parecieran temas comunes, vale la pena reflexionar sobre lo que plantea.

 

La célula originaria de la sociedad es la familia,
fundada en el matrimonio entre el hombre y la mujer

 

Es en la familia donde los hijos aprenden los valores humanos y cristianos que permiten una convivencia constructiva y pacífica. Es en la familia donde se aprenden la solidaridad entre las generaciones, el respeto de las normas, el perdón y la acogida al otro. Es en la propia casa donde los jóvenes, experimentando el afecto de los padres, descubren qué es el amor y aprenden a amar.

 

La familia, por tanto, debe ser apoyada por políticas orgánicas que no se limiten a proponer soluciones a los problemas contingentes, sino que tengan como objetivo su consolidación y desarrollo y sean acompañadas por una adecuada obra educativa. A veces, por desgracia, suceden graves hechos de violencia y se amplifican algunos aspectos de crisis de la familia, causados por los rápidos cambios sociales y culturales.

 

También, aprobar formas de unión que desnaturalizan la esencia y el fin de la familia, acaba por penalizar a cuantos, no sin esfuerzo, se empeñan en vivir vínculos afectivos estables, garantizados jurídicamente y reconocidos públicamente. En esta perspectiva, la Iglesia mira con favor a todas las iniciativas que buscan educar a los jóvenes a vivir el amor en la lógica del don de sí mismos, con una visión alta y oblativa de la sexualidad.

 

Es necesaria con este objetivo una convergencia educativa entre los diversos componentes de la sociedad, para que el amor humano no se reduzca a un objeto de consumo, sino que pueda ser percibido y vivido como experiencia fundamental que da sentido y finalidad a la existencia.

 

Matrimonio y familia en riesgo

 

El matrimonio y la familia constituyen un fundamento decisivo para un sano desarrollo de la sociedad civil, de los países y de los pueblos. El matrimonio como forma de ordenamiento básico de la relación entre hombre y mujer y, al mismo tiempo, como célula fundacional de la comunidad estatal, ha ido plasmándose también a partir de la fe bíblica.

 

De esta forma, el matrimonio ha dado a Europa su particular aspecto y su humanismo, también y precisamente porque ha debido aprender u conseguir continuamente la característica de fidelidad y de renuncia trazada por él. Europa ya no sería Europa si esta célula básica de la construcción social desapareciese o fuese sustancialmente transformada.

 

Sabemos todos cuánto riesgo corren el matrimonio y la familia hoy por un lado por la erosión de sus valores más íntimos de estabilidad e indisolubilidad, a causa d una creciente liberalización del derecho de divorcio y de la costumbre, cada vez más difundida, de la convivencia de hombre y mujer sin la forma jurídica y la protección del matrimonio, por otro lado, por los diversos tipos de unión que no tienen ningún fundamento en la historia de la cultura y del derecho en Europa. La Iglesia no puede aprobar iniciativas legislativas que impliquen una valoración de modelos alternativos de la vida de pareja y de la familia. Estos contribuyen al debilitamiento de los principios del derecho natural y así a la relativización de toda la legislación, además de la conciencia de los valores en la sociedad.

Al nuevo embajador de Hungría ante la Santa Sedeal presentar sus Cartas Credenciales. Ciudad del Vaticano, jueves 2 de diciembre de 2010 (Zenit.org).-

 

Vivan la Vocación Cristiana en la Familia

 

Queridos hermanos, los invito a ser fuertes en el amor y a contemplar con humildad el Misterio de la Navidad, que continúa hablando al corazón y se convierte en escuela de vida familiar y fraterna. La mirada maternal de la Virgen María, la amorosa protección de San José y la dulce presencia del Niño Jesús son una imagen nítida de lo que ha de ser cada una de las familias cristianas, auténticos santuarios de fidelidad, respeto y comprensión, en los que también se transmite la fe, se fortalece la esperanza y se enardece la caridad.

 

Aliento a todos a vivir con renovado entusiasmo la vocación cristiana en el seno del hogar, como genuinos servidores del amor que acoge, acompaña y defiende la vida. Haced de vuestras casas un verdadero semillero de virtudes y un espacio sereno y luminoso de confianza, en el que guiados por la gracia de Dios se pueda sabiamente discernir la llamada del Señor, que sigue invitando a su seguimiento. Con estos sentimientos, encomiendo fervientemente a la Sagrada Familia de Nazaret (...), para que sean cada vez más las familias en las que reine la alegría, la entrega mutua y la generosidad. Que Dios os bendiga siempre.

 

A la Virgen María, que el Señor confió como Madre al "discípulo que Él amaba", pidamos la fuerza de comportarnos como hijos "engendrados por Dios" (cfr Jn 1,13), acogiéndonos unos a otros y manifestando así el amor fraterno.

Durante el rezo del Ángelus. Ciudad del Vaticano, jueves 6 de enero de 2011 (Zenit.org).-

 

Más Artículos en esta sección