"(...) siendo conscientes de sus compromisos bautismales, y animados por la caridad de Cristo, participen activamente en la misión de la Iglesia así como en la vida social, política, económica y cultural de su país".

En este sentido "los católicos deberán destacar entre sus conciudadanos por el cumplimiento ejemplar de sus deberes cívicos, así como por el ejercicio de las virtudes humanas y cristianas que contribuyen a mejorar las relaciones personales, sociales y laborales.

...Su compromiso los llevará también a promover de modo especial aquellos valores que son esenciales al bien común de la sociedad, como la paz, la justicia, la solidaridad, el bien de la familia fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer, la tutela de la vida humana desde la concepción hasta su muerte natural, y el derecho y obligación de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones morales y religiosas".

Benedicto XVI sobre la vocación de los seglares, al tercer grupo de prelados de la Conferencia Episcopal Argentina en visita "ad limina". Ciudad del Vaticano, 30 de abril 2009 (VIS).-

Cada día es una nueva oportunidad que Dios nos da para amar, para perdonar, para servir a los demás, para hacer de nuestra vida un instrumento de su gracia y sobre todo para dejar que su amor y su infinita misericordia nos inunden y transformen.

El único día que tenemos es el de hoy; ayer ya pasó y el mañana aún está en las manos de Dios; vivamos el hoy con entusiasmo y apertura al Espíritu Santo.

Ernesto María Caro, Evangelización activa

A veces en la vida humana parece inevitable discutir; pero lo que es importante es el arte de reconciliarse, perdonar, recomenzar y no tener amargura en el alma.

Benedicto XVI

El Evangelio al bolsillo
San Pablo nos recuerda en 2 Corintios 8, 1-9 que el amor no es una cosa etérea sino concreta y que se manifiesta con acciones concretas. En esta ocasión se refiere a la ayuda económica en favor de los pobres y más necesitados de las comunidades cristianas.

Decía un sacerdote: "Cuando el evangelio llega a tu bolsillo, puedes estar seguro que ya pasó por tu corazón". Y es que mientras el evangelio se queda en la cabeza y no desciende hasta el corazón, todo se va quedando en bonitos pensamientos, en grandes discursos, pero en poca vida.

En medio de este mundo materialista y consumista, en donde somos con frecuencia presas del egoísmo que nos lleva a atesorar, la vida del Espíritu nos libera para que los dones que Dios ha creado y de los cuales nos ha hecho administradores, puedan llegar a todos los hombres.

Recordemos siempre que no hay nadie tan pobre que no tenga algo que compartir con los demás. El dinero sólo tiene valor cuando produce bienestar, y cuando este bienestar es recibido por los más necesitados, se convierte en bendición.

Comentario a 2 Corintios 8, 1-9 por Ernesto María Caro, Pbro. Evangelización Activa- 16 de junio/09

La lámpara es para iluminar - Una medida para tratar a los demás

Jesús en Marcos 4, 21-25 nos da dos enseñanzas, la primera sobre nuestro ser cristiano, el cual debe notarse, y la segunda, sobre la caridad y el respeto a los demás.

Quisiera insistir en la primera, que es la base para la segunda. NO basta ser bautizados; dentro de nosotros se esconde un misterio que tiene que manifestarse a los demás. Dios ha puesto su Espíritu Santo y su Palabra en cada uno de nosotros; una luz que no puede quedarse sólo en nuestro corazón, sino que ha de ser conocida y amada por toda la humanidad.

En la medida en que dejamos que el Espíritu dirija nuestra vida y hablamos de Jesús a los que nos rodean, en esa medida la luz brilla y el Reino de los cielos va siendo una realidad.

No tengamos miedo de dejar que Jesús y la vida en le Espíritu se transparente en nosotros. Somos el instrumento por el cual el mundo conocerá de una manera más clara a Dios. ¿Es tu vida un reflejo del Espíritu?

Comentario de Ernesto María Caro, Pbro. -El Evangelio Hoy - 28 de enero de 2009

Tener fe

Decir que se tiene fe cuando todo marcha sobre ruedas, cuando la economía florece, cuando la salud no se quebranta, cuando el mundo abre sus flores para nosotros, ciertamente es fácil. Sin embargo, la verdadera fe se prueba desafiando el mar, confiando ciegamente en el poder, el amor y la misericordia de Dios.

La verdadera fe es la que nos hacer permanecer de pie en medio del mar cuando las olas y el viento se embravecen; cuando se pierde la salud, los negocios tambalean, la fama y el honor se deterioran y se pone en juego todo lo que tenemos.

Mateo 14, 22-36 nos hace ver lo que significa creer que Jesús es verdaderamente, como lo reconocerán al final los demás, "el Hijo de Dios". Pedro desafía el mar y el viento, se dispone a hacer lo que parecería imposible para un hombre, pero confiado en la palabra de Jesús que le ha dicho "ven", se lanza a la aventura de la fe. La prueba es fuerte y la fe se debilita; sin embargo, Jesús está cerca de él y jamás permitirá que su intento fracase.

En medio de nuestras pruebas, de nuestros hundimientos y naufragios, Jesús está ahí, para darnos una mano y llevarnos de nuevo al puerto. Jesús nos llama a hacer lo que parece ser imposible para el hombre: Ser santos.
Baja de la barca de tu seguridad y camina hoy hacia Él.

Comentario a Mateo 14, 22-36. Ernesto María Caro, Pbro. -El Evangelio Hoy - 4 de agosto de 2009

En el Matrimonio la Fidelidad es clave

Hoy en día asistimos a una pérdida progresiva del valor de la fidelidad. El consumismo y materialismo en el que muchas veces nos vemos envueltos nos hace con facilidad cambiar de marca, de utensilios, se va creando en nosotros la necesidad del cambio y del utilitarismo, que se reduce a: ya no me sirve, lo cambio o lo tiro; uno nuevo... pues mejor.

Esto afecta todas las áreas de la vida. Con gran tristeza, vemos cómo muchos de nuestros jóvenes inician el matrimonio con estas ideas destructoras. En muchos de ellos no está el deseo de que sea para toda la vida, si las cosas no empiezan a caminar como ellos pensaban inmediatamente surge la separación.

Muchos de ellos no están dispuestos a luchar por lo que decían amar. Nada en este mundo que esté relacionado con el amor es fácil, pues el egoísmo, promovido por el demonio y sus aliados, lo alimenta y busca continuamente destruir.

En la vida de fe sucede lo mismo, muchos quisieran una religión a su manera, que no apriete, que no incomode, en donde no exista el compromiso y la persecución. Nuestra lectura nos invita a ser fieles y a luchar por el amor, por nuestros valores, por nuestra fe y no ser como veletas movidas por el viento del egoísmo y de los intereses del mundo.

Comentario a Hebreos 10, 32-39. Evangelización Activa. 30 de enero de 2009